jueves, 25 de diciembre de 2008

La estrella de Belén

Durante estas fechas, suele ser típico escribir sobre la estrella que guió a los Reyes Magos (una muestra en esta entrada) hasta el portal de Belén. También es un tema recurrente el intentar explicar astronómicamente algo que, probablemente, no es más que una historia mítica o inventada. Igualmente, hay algunas explicaciones raras, como las de algunos ufólogos que dicen que fue un OVNI.



Seguidamente pongo varios enlaces a artículos, sobre este tema, que me han parecido interesantes. Por ejemplo: Caos y ciencia, Magonia y La ciencia es la única noticia.

Aprovecho la oportunidad para desearles unas felices fiestas.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Globovnis sobre la cornisa cantábrica, en 1994

Hacia las seis de la tarde del día 1 de diciembre de 1994, miles de personas en Cantabria y País Vasco observaron en el cielo, a gran altura, un objeto brillante que se movía lentamente hacia el Este. Ante la avalancha de llamadas telefónicas a los diferentes organismos oficiales, se hicieron averiguaciones y se supo que el supuesto ovni era un globo estratosférico. Al día siguiente, la prensa se hizo eco de la noticia y de la explicación del avistamiento.


Más tarde se confirmó que el INTA había lanzado un globo, a las 12:45 horas del mencionado día, desde el aeródromo de Virgen del Camino (León), que provocó la multitudinaria observación.

Pero por lo visto, esta explicación no convenció a algunos ufólogos patrios. Así, Iker Jiménez, con el rigor que es habitual en él, escribía en la revista Enigmas, en el número de agosto de 1999, lo siguiente: “Un gran ovni había provocado el pánico en el País Vasco, Navarra y Cantabria, donde fue observado con la llegada del crepúsculo. Sobre el papel nos encontrábamos ante uno de los macro-avistamientos de la década y, posiblemente, de los cincuenta años de era ovni en nuestro país.” (el resaltado es mío). Vamos, el no va más.

Para Bruno Cardeñosa había gato encerrado, o lo que es lo mismo: ocultación y negación del fenómeno OVNI. En su libro, Los archivos secretos del Ejército del Aire (1998) y en el capítulo “Un OVNI sobre el País Vasco” escribe: “La intuición –y los primeros datos; no todo es ciencia infusa- me dictaba que lo ocurrido la noche anterior tenía gato encerrado.” (pág. 42)

El objeto luminoso fue observado durante unos treinta minutos, aparentemente, estático en el cielo y, según Cardeñosa, un globo no habría estado tanto tiempo quieto porque: “...tal y como confirmé poco después, los vientos reinantes de componente norte hubieran arrastrado a cualquier globo meteorológico hacia el interior peninsular y no hacia San Sebastián...” (Pág. 42).

Pero un poco más adelante, el citado ufólogo señala que después de realizar una consulta al servicio meteorológico del aeropuerto de Sondika: “a la hora de la observación, en capas altas, de 20 a 30 kilómetros (altura a la que se encontraría el globo estratosférico, que no sonda) los vientos eran de componente sur, con una velocidad aproximada de 100 nudos, unos 170 Km/h.” (pp. 43-44).

Y claro, un globo habría sido llevado, velozmente, hacia el mar Cantábrico. Por lo tanto, no permanecería estacionario como lo hizo el supuesto OVNI. Cardeñosa añade: “A no ser, claro está, que se tratara –lo digo sin pudor- de una nave tripulada (pág. 44) (el resaltado es mío).

Para empezar, 100 nudos equivalen a 185 Km/h. y sobre la dirección del viento parece que hay una seria discrepancia. ¿En qué quedamos, era de componente norte o sur? Pero resulta que Eolo no soplaba en ninguna de las dos direcciones indicadas por el ufólogo gallego.

He mirado, en el portal de la NOAA, la velocidad y rumbo del viento en la vertical de Bilbao, en el nivel de los 10 milibares (zona por la que flotaba el globo), a las 18 horas (TU) de la susodicha tarde y estos son los datos obtenidos: velocidad del viento = 9 m/s (que equivalen a 32 Km/h.) y rumbo = 271,59º. Como puede apreciarse, no coinciden con los de Cardeñosa pero sí son compatibles con la velocidad y trayectoria del balón.

El viento, por lo tanto, era de componente Oeste (0º = Norte) y se dirigía hacia el Este, llevando al globo lentamente hacia San Sebastián, como indicaban los testigos.

Sin embargo, para Cardeñosa no había dudas: “...servidor lo tenía muy claro: un OVNI había sobrevolado el País Vasco...gracias a todos los datos recogidos, lo observado por muchos testigos no correspondía a ningún globo.” (Pág. 45) Y unas líneas más adelante establece estas premisas: “Después de haber investigado cientos de casos OVNI estoy convencido de que detrás de estos enigmáticos objetos operan seres de naturaleza no humana, capaces de equiparar su tecnología a la magia. Y capaces, quizá, de infiltrarse en nuestra sociedad, de adquirir aspecto completamente humano, y pasar desapercibidos entre nosotros.” (Pág. 45)

Casi nada. Lo que puede dar de sí un simple globo. Pero sigamos con el globovni de esa tarde. El ufólogo escribe: “Según el INTA, el globo había sobrevolado Bilbao a las 17:50” y se pregunta: ¿cómo puede explicar el INTA que, hacia las seis de la tarde, cuando el globo sobrevolaba ya Guipúzcoa, fuera observado desde Cantabria?” (Pág. 46)

Pues fácilmente. Si el viento soplaba a 9 m/s, en 10 minutos el globo recorrió 5400 metros. O sea, que el balón se encontraba, todavía, cerca de Bilbao. Desde este punto hasta, por ejemplo, Santander hay 83 kilómetros en línea recta. Conociendo la altitud del globo (30 Km), desde la capital cántabra era perfectamente visible, a unos 20º sobre el horizonte.

El señor Cardeñosa continuó con sus “investigaciones” y encontró un par de testimonios que desafiaban la explicación del globo: “¿Fue acaso un globo estratosférico del INTA lo que observaron dos camioneros en el paraje navarro de Arazuria a las 17:30 horas? (Pág. 47)

En principio, por la hora podría ser el globo. Hay que señalar que Arazuri está ubicada en la comarca de Pamplona, al oeste. Desde esta población hasta Cantabria hay unos 130 kilómetros en línea recta. Haciendo el cálculo anterior también sería visible (el balón) desde esta localidad navarra, a unos 13º de altura. Como no se aporta información suficiente sobre el caso, no se puede saber si la observación corresponde al globo o a otra cosa.

El segundo caso es el de un testigo que observó el OVNI, desde Bilbao, la tarde anterior: “Me extrañó mucho, porque la noche del 30 de noviembre vi algo parecido a lo que relataron los testigos de la tarde siguiente. Eran también las seis.” (Pág. 47)

Este avistamiento tiene su explicación. Lo que vio este observador fue otro globo estratosférico. El que se soltó, en Virgen del Camino (León), la tarde anterior, el día 30 de noviembre a las 13:44 horas.

Un servidor también observó los “ovnis” del día 30 de noviembre y 1 de diciembre. Hacia las 17:45 horas del día 30, al asomarme al balcón, vi hacia el Oeste y a unos 10/15º de altura un objeto más brillante que Venus, de color plateado. Parecía inmóvil pero se desplazaba lentamente hacia el Este. Observado con un catalejo de 60 mm de abertura, se apreciaba claramente que se trataba de un globo estratosférico reflejando los rayos del Sol. Hacia las 18:15 horas se fue apagando, poco a poco, hasta que se dejó de ver.

Al día siguiente, 1 de diciembre de 1994, hacia las 18:00 horas descubrí en el cielo, en la misma dirección pero más alto (unos 25/30º), otro globo con las mismas características que el del día anterior. Al cabo de 15 ó 20 minutos se apago y dejó de verse.


Todo este alboroto fue causado por dos globos lanzados desde el aeródromo de Virgen del Camino (León). Uno soltado el día 30 de noviembre a las 13:44 horas y el otro, el día 1 de diciembre a las 12:44 horas. Los vientos reinantes en la vertical de la base de lanzamientos, en el nivel de los 10 milibares y a las 12:00 horas (TU), son estos: Día 30 de noviembre, velocidad = 10,44 m/s y rumbo = 253,30º. Día 1 de diciembre, velocidad = 8,04 m/s y rumbo = 275,36º. Por lo tanto, los vientos en ese nivel eran de componente Oeste y llevaron a los citados globos hasta la cornisa cantábrica. O sea, hacia el Este.

En el mapa meteorológico del día 1 de diciembre de 1994 puede verse como estaba la situación en la altura donde flotaba el globo estratosférico. Las condiciones de la tarde anterior (30 de noviembre) eran similares.


A partir de los casos citados anteriormente (Arazuri y Bilbao), Cardeñosa y Jiménez descubren una autentica oleada OVNI acaecida en unas horas: “Iker Jiménez por un lado, y servidor por otro, acabamos por destrozar la hipótesis del globo estratosférico.” (Pág. 47)

Y lo hacen relatando, escuetamente, unas observaciones ocurridas en Cáceres y Salamanca. Casos que, por la distancia y horas, nada tienen que ver con lo que se avistó en la cornisa cantábrica.

El ufólogo gallego concluye el capítulo dedicado al globovni de esta manera: “Hay más casos, pero resultaría tedioso citarlos todos uno por uno. Con esta pequeña muestra queda demostrado que:

1º Un objeto no identificado sobrevoló el norte peninsular, desafiando los vientos reinantes. A la par, el globo del INTA, que debido a su altura apenas sería visible, sobrevoló la misma zona.

2º Una pequeña oleada de ovnis azotó Cáceres y Salamanca. Y por supuesto, no se trató del globo.

3º Según diversos testigos, varios cazas sobrevolaron el País Vasco poco después del avistamiento. ¿Qué perseguían? ¿Un globo estratosférico?
(pp. 48-49)

1º punto: Como ya hemos visto, los dos globovnis no desafiaban los vientos reinantes, eran llevados por estos hacia el Este. Y sí eran visibles, al reflejar la luz solar brillaban de forma llamativa y, además, los vieron miles de personas.

2º punto: Por supuesto, no eran los globos. Lo que vieron en esas provincias no era lo mismo que estaban contemplando multitud de personas en el norte, era otra cosa y desde esos lugares y horas sí que era imposible ver los susodichos balones.

3º punto: Un servidor no vio cazas sobrevolando la zona después del avistamiento.

Por otro lado, Iker Jiménez y Lorenzo Fernández, tras exponer lacónicamente siete casos ocurridos en Cáceres y Salamanca, concluyen, en Enigmas (agosto de 1999), lo siguiente:

“Tras estos sorprendentes casos acaecidos el mismo día 1 de diciembre, muchos se preguntaron si el objeto visto sobre el País Vasco era en realidad un globo lanzado desde León, y si realmente fue otro ‘globo no identificado’ el que pudo verse sobre otras zonas de España. El enigma, al final jamás pudo ser resuelto satisfactoriamente, pasando a formar parte del archivo del olvido.”

En realidad, no hubo ningún enigma. Los objetos vistos en la cornisa cantábrica fueron dos globos. Uno avistado el 30 de noviembre y el otro el 1 de diciembre. Sobre los casos acaecidos en las dos provincias citadas anteriormente, la información que se da es tan escasa que no me extraña que no se hayan podido resolver satisfactoriamente. Una cosa es segura, esas observaciones no tuvieron nada que ver con lo que se vio en el norte peninsular.

Y para terminar, señalar que este es otro ejemplo de cómo las creencias y las ideas preconcebidas pueden hacer ver gigantes donde sólo hay molinos.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Imágenes de la conjunción

El pasado lunes, día 1 de diciembre, al atardecer y hacia el SW, se produjo la conjunción de los tres astros más brillantes del firmamento, después del Sol. En Misterios del Aire se han recibido varias y preciosas imágenes del citado acontecimiento astronómico, que mostraré a continuación.

Por cierto, los tres astros protagonistas de la citada conjunción: Luna, Venus y Júpiter han provocado, y siguen provocando, numerosos avistamientos ovni, como se puede comprobar en esta bitácora.

Las siguientes fotografías fueron obtenidas por Vicente-Juan Ballester Olmos, a las 18:30 y 19:12 horas locales del día 1, desde su domicilio en Valencia situado en una cuarta altura y orientado perfectamente para contemplar el espectáculo celeste.





Estas otras imágenes las ha obtenido Robert Lésniakiewicz desde Cracovia (Polonia), el día 2 de diciembre.




Desde aquí, agradezco a los dos el envío de estas bonitas fotos. Por desgracia, no he podido observar ni fotografíar el evento astronómico porque la tarde estuvo nublada y lluviosa.

martes, 25 de noviembre de 2008

Grabación de un OVNI en el aeropuerto de Bucarest

El día 9 de junio de 2008, Gardianul difundía una grabación de vídeo realizada a una extraña luz voladora en la noche del 11 de mayo de 2004 y observada desde el aeropuerto de Otopeni (a partir de mayo 2004, se llama Henri Coanda). Seguidamente pueden ver parte de la citada grabación.



Las tomas se hicieron con dos cámaras desde la torre de control del mencionado aeropuerto, comenzaron a las 22:49 horas y finalizaron a las 23:21 horas locales (GMT+3). En este sitio se puede ver la media hora de vídeo condensada en tres minutos. Gracias a las averiguaciones efectuadas por Manuel Borraz, se sabe que las cámaras apuntaban hacia el NW cuando filmaban al supuesto OVNI.

Ante la sospecha de que pudiera tratarse de un astro (la luz desciende de izquierda a derecha como lo haría un cuerpo celeste cerca de su ocaso), se comprueba si había alguno brillante en esa zona del cielo y, efectivamente, esa noche a las 22:49 horas locales estaba el planeta Venus en el cielo y a poca altura sobre el horizonte. Tenía un azimut (origen el Sur) de 122º (ubicado hacia el NW) y una altura de 7º.


La explicación Venus ya fue considerada por estudiosos y grupos ufológicos rumanos, como se puede leer aquí. Pero el dato que termina por confirmar la autoría del citado planeta en el caso es el que ofrece Manuel Borraz. En el siguiente gráfico muestra una captura del vídeo donde se observa un aparcamiento de coches y, en el cielo, el supuesto OVNI. Esta imagen panorámica, comparada con una vista aérea del aeropuerto donde se ha trazado el azimut de Venus, corresponde al NW y el ovni coincide con la posición del brillante planeta.

¿Dónde estaban y adónde apuntaban las cámaras?

- Cámara "38": Se ve cómo la van rotando hacia la izquierda desde una posición inicial apuntando como hacia el Este desde la torre de control (esto se deduce comparando las imágenes con una vista aérea de la zona). Primero se ve la zona de los "fingers" y la cámara sigue girando hasta rebasar, aparentemente, el norte, por lo que podría acabar apuntando hacia el NW perfectamente. Al final no hay referencias claras para confirmarlo.

- Cámara "39": En este caso sí hay confirmación plena de que apuntaba a Venus. Concretamente, hay unos "carteles" que pueden identificarse claramente a partir de las sombras en la vista aérea (uno más largo, otro más alto, etc. en posiciones muy determinadas) y sirven de referencia (indico A, B, C, D). Ver archivo "Venus2255h". La cámara estaba ubicada, con toda probabilidad, en algún punto de la torre de control.Observación: la imagen del paisaje captado por la cámara está ligeramente rotada, como muestran las luces del fondo (las luces de la carretera iluminada del fondo se alejan hacia la derecha

-luces cada vez más juntas-y sin embargo la inclinación no es la correcta para un paisaje tan llano; de la misma forma, más arriba hay una hilera de luces más lejanas que se apartan sospechosamente de la horizontalidad). En el archivo "Venus2255h", la imagen se ha rotado para compensarlo. (Manuel Borraz)

El tiempo de grabación de las dos cámaras es este (dato ofrecido por Borraz):

Este es el timing de la filmación divulgada por Gardianul:

Desde 22:49:48 (principio) hasta 22:50:19, cámara 39;
hasta 22:53:22, cámara 38;

hasta 22:56:21, cámara 39;
hasta 22:57:24, cámara 38;
hasta 23:21:01 (final), cámara 39.

Como vemos, Venus sigue haciendo de las suyas y abra que tener cuidado, durante estos atardeceres, de no caer bajo su influjo ya que el citado lucero es visible por el SW. Se dirige hacia Júpiter y a finales de noviembre y principios de diciembre estarán los dos juntitos. O sea, que ojo al dato no vaya a ser que se dé por buena la confusión de algún despistado.

jueves, 13 de noviembre de 2008

El OVNI de Manises apareció por Pamplona

Un año antes de producirse el famosísimo caso de Manises, uno de los mejores de la historia ufológica española según algunos, el susodicho OVNI (el que se vio desde el aeropuerto) ya se dejó ver por la capital navarra y, además, se logró fotografiarlo.

El evento sucedió a primeras horas del viernes, 10 de noviembre de 1978 y La Gaceta del Norte se hizo eco del asunto publicando, el 11 de noviembre, la siguiente noticia:



Del recorte de prensa extraigo los datos descriptivos del OVNI, y de su ubicación, que dan bastantes pistas sobre su naturaleza:

El ovni fue visto hacia el sur de Pamplona y era un punto luminoso que despedía destellos. En principio podía pasar por una estrella. Se movía lentamente y era Dos o tres veces mayor que las estrellas que yo veía. Los destellos Salían de todos sus lados, y unas veces eran de color verdoso, otras azulado, otras anaranjado, en fin, el arco iris...

El objeto luminoso fue observado con prismáticos y se sacaron fotografías que luego comentaré. El supuesto OVNI comenzó a verse a las 00:30 horas locales y la observación del mismo terminó hacia las 2:30 horas. Los observadores, supongo que aburridos de ver siempre lo mismo, se fueron a dormir: Estuvimos esperando a ver si bajaba, pero continuaba muy alto, y a eso de las dos y media de la madrugada nos fuimos a dormir.

Como se puede ver, la descripción se corresponde con una estrella más brillante de lo normal. Si contemplamos el cielo de esa madrugada mirando hacia el Sur, comprobaremos que aparece un astro que destaca sobre todos los demás: ¡Sirius! La estrella más brillante del cielo nocturno con sus característicos destellos multicolores. A las 00:30 horas (GMT+1) tenía un azimut de 301º (ubicado hacia el SE) y 8º sobre el horizonte. Con buena nitidez atmosférica y a poca altura, el citado astro suele ser muy llamativo. Es el escenario clásico que provoca numerosos avistamientos de OVNI.



Se obtuvieron fotografías del supuesto ovni con teleobjetivo y se publicaron tres. En el pie de una de ellas se dice: En la segunda y tercera fotografía, el ovni moviéndose. Según se expone en la noticia de prensa, estas fotos se hicieron con 20 y 30 segundos de exposición. La obtención de esas imágenes suele ser típica cuando fotografiamos astros a pulso (sin trípode) con esos tiempos de exposición. No es el “ovni” el que se mueve, es la cámara. Un ligerísimo movimiento de la misma da como resultado esas “serpentinas”. A continuación una foto tomada a un astro, con el mismo sistema, durante varios segundos, obteniéndose una imagen parecida.


El fotógrafo J. L. Lafuente colaboró en numerosos reportajes sobre ovnis para La Gaceta del Norte y al final sucumbió al influjo de la estrella más brillante del firmamento nocturno.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Encuentro cercano con persecución incluida

Traigo, en esta entrada, un típico incidente OVNI ocurrido en el Valle del Sarrón (Huesca) el día 1 de marzo de 1993. Se trata de la clásica “persecución” de una extraña luz a un automovilista. El artículo, sobre el caso, está firmado por J.M. Trallero y publicado en El Ojo Crítico, nº 59. Del mencionado boletín extraigo el siguiente relato del avistamiento:

¿12 km perseguido por un “foo-fighter”?
Incidente OVNI en el Valle del Sarrón

Volvemos a visitar de nuevo el Valle del Sarrón, pero ahora el caso es muy distinto al anterior, ya que en este caso el objeto avistado tiene nombre propio: “Foo-Fighter”.El hecho es el siguiente. El testigo se dirigía a la localidad de Graus. Serían alrededor de las nueve de la noche del uno de marzo de 1993 cuando salió de Benabarre. Como se ha explicado en el caso anterior, la carretera es la N-123; una carretera con una gran cantidad de curvas.

Al pasar junto al monte en el cual está situada la ermita de San Salvador de Aler apareció por su izquierda una esfera de luz de color rojo-anaranjada que fue a situarse a escasos metros del coche permaneciendo con un leve balanceo junto al coche mientras avanzaba (la esfera se movía con él). Como es lógico, el testigo se asustó y aceleró su coche, siempre con prudencia, debido a las curvas, por lo que su velocidad no excedería de los 50 ó 60 Km/h. En el momento en que aceleró el coche aquella esfera comenzó a realiz
ar una serie de movimientos de acercarse y alejarse; siempre a gran velocidad y por encima del barranco y sin perderla de vista el testigo.

Poco después llegaron a la localidad de Aler, por lo que dicha esfera desapareció de la vista del testigo, para volver a reaparecer justo pasado dicho pueblo. El testigo siguió su marcha intentando escapar de aquella luz, pero le fue imposible. Aquella luz seguía haciendo los mismos movimientos de acercarse y alejarse.

Al llegar a la población de Torres del Obispo volvió a suceder lo mismo que ocurrió en Aler; la luz desapareció y reapareció pasada la localidad. De allí le siguió hasta el embalse de Joaquín Costa y por consiguiente hasta la localidad de Graus para desaparecer por encima del Santuario de la Peña a gran velocidad.

Al llegar a Graus, fue directamente a su casa para contarle lo sucedido a su mujer, la cual salió inmediatamente a la calle y pudo ver la huida de la esfera por la cumbre de la montaña en la que esta situado el Monasterio de la Peña.

El testigo describió la esfera con un tamaño de medio metro aproximadamente, con una luz que parecía parpadear muy suavemente. No cambió de color en ningún momento.
(J.M. Trallero. El Ojo Crítico, nº 59)

Según el autor de dicho texto, ...el objeto avistado tiene nombre propio: “Foo-Fighter”, o lo que es lo mismo: una sonda de exploración lanzada desde un OVNI. Pero la realidad parece ser otra, como se verá inmediatamente. El observador comenzó a ver la extraña luz poco después de salir de Benabarre y hacia su izquierda. O sea, hacia el Oeste.

El mencionado día y hacia las 21:00 horas locales el planeta Venus estaba en el cielo, precisamente, por el Oeste y a poca altura sobre el horizonte. A la hora citada, tenía un azimut de 96º (origen el Sur) y una altura de 11º.


La persecución se inició cuando el observador descubrió el OVNI, la esfera se movía con él (ilusión provocada por el movimiento del testigo, que iba en coche) y comenzó a realizar una serie de movimientos de acercarse y alejarse; siempre a gran velocidad (ilusión provocada por probables nubes).

Un comportamiento curioso del fenómeno luminoso, ya reportado en otras “persecuciones”, es el de desaparecer al entrar en una población y reaparecer al salir de ella. Conducta que suele ser interpretada como que el OVNI no quiere dejarse ver y desaparece. Pero la explicación de esa supuesta táctica es mucho más sencilla. El perseguido, al entrar en los pueblos que había en su trayecto, perdía de vista al OVNI porque las casas tapaban al astro “perseguidor”, ya que el planeta estaba a poca altura sobre el horizonte.

El testigo, cuando llegó a Graus, contó lo sucedido a su mujer y ambos vieron: “la huida de la esfera por la cumbre de la montaña en la que esta situado el Monasterio de la Peña”, situada al oeste de la citada localidad. Haciendo un cálculo aproximado, serían alrededor de las 21:20 ó 21:25 horas. A esa hora, Venus tenía un azimut de unos 100º (ubicado hacia el WNW) y visible (aparentemente), por lo tanto, por las proximidades de la citada peña.


Ver mapa más grande

Las estimaciones del testigo sobre tamaños y distancias son apreciaciones sujetivas puesto que no sabía lo que estaba viendo y no tenía referencias.

Después de examinar estos datos, se puede decir que la “extraña” luz perseguidora sí tiene nombre propio: ¡El planeta Venus!

lunes, 20 de octubre de 2008

OVNI gigante en Álava

Vuelvo a ubicar al lector en la década dorada de la ufología ibérica. Concretamente, en el viernes día 8 de septiembre de 1978, alrededor de las 23:00 horas locales. Esa noche fue observado, según la encuesta realizada por el estudioso vitoriano José Luis Guillerna, el descenso de un gigantesco OVNI (de unas dimensiones superiores a los 300 metros) en las cercanías de la localidad alavesa de Elciego.

El caso fue publicado en la revista especializada Stendek, nº 35, marzo de 1979. Pueden leerlo a continuación:

La observación también se menciona (se incluye, además, un cuestionario rellenado por el testigo) en un trabajo de Manuel Borraz Aymerich, OVNIS: Historias increíbles con explicaciones creíbles, monografía publicada por el CEI en febrero de 1997. Borraz explica que el avistamiento alavés fue provocado por el ocaso de la Luna. Por mi parte, y después de analizar los datos disponibles, llego a la misma conclusión.

Del mencionado formulario extraigo algunos datos, que suelen ser característicos de las confusiones lunares:

El OVNI fue visto descender sobre la zona denominada “Las Llanas” ubicada exactamente, desde la posición de los observadores, hacia el WSW. La observación duró dos minutos.

El OVNI tenía un tamaño aparente mayor que el de la Luna en lo alto del cielo. Con bordes desdibujados y color amarillo pálido-rojo pálido. Su brillo era como el de nuestro satélite natural.
Dibujos del OVNI extraidos de Stendek, nº 35.


Noche clara, buen tiempo, 18º/20º. Eran visibles las estrellas. Visibilidad perfecta.

Según la esposa del observador: “Yo lo vi como un sol que se estuviera metiendo detrás de los montes” (Stendek, 35)


Pero la información que termina por confirmar la explicación lunar es esta: En el momento de la observación, la Luna estaba en el cielo a punto de ocultarse y en la misma dirección que el OVNI. A las 23:00 horas locales del mencionado día, nuestro satélite natural tenía un azimut de 59º 03´ (visible por el WSW) y una altura sobre el horizonte de 8º 18´. Su ocaso se produjo a las 23:56 horas (GMT+2). Trazando el azimut lunar desde Elciego vemos que pasa por encima de la zona llamada “Las Llanas”, lugar donde fue visto descender o ponerse el ovni.

Fase de la Luna en la noche del 8 de septiembre de 1978.


La Luna estaba en el cielo, en el momento de la observación, sin embargo los observadores no la mencionan por lo que se deduce que no la vieron y, en su lugar, percibieron un gigantesco OVNI, según los cálculos realizados por el encuestador, que se ocultaba tras las colinas del horizonte WSW. Además, aparte del grupo familiar nadie más informó haber visto el supuesto y formidable “aparato volador”, dato muy revelador. La explicación de este caso es, prácticamente, “de libro”.






jueves, 2 de octubre de 2008

El OVNI que entendía el euskera

La observación ovni que expongo a continuación fue el primer caso que “investigó”, sobre el terreno, Iker Jiménez. El citado autor realizó la entrevista a los testigos cuando tenía ¡once años de edad! El resultado de sus pesquisas lo publicó, años más tarde, primero en Enigmas y después en Encuentros... Más adelante las veremos.
El incidente se divulgó en la prensa el domingo, 21 de octubre de 1984. A continuación pueden ver la noticia publicada por El Diario Vasco.


Por lo visto, un prestigioso miembro de Euskaltzaindia se quedó asombrado de que los extraterrestres conocieran el euskera y J.J. Benítez estudió el caso con particular interés “ya que es la primera vez –aseguró- que desde un OVNI se atiende o responde a una llamada en euskera”.
El avistamiento se produjo en la localidad alavesa de Audikana y según Jiménez, acaeció el día 15 de octubre de 1984 a las 21:30 horas. (Encuentros... Pág. 234)

Nada más empezar a repasar la versión del mencionado autor, ya se topa uno con un par de gazapos: la fecha y la hora (como ya hemos visto en otras ocasiones, para algunos es complicado afinar en estos dos datos que, por otra parte, son fundamentales en este tema). La fecha y hora correctas, de la observación, son: sábado, 15 de septiembre de 1984 a las 22:30 horas. El dato me lo proporcionó el propio testigo (Patxi Uriarte), por escrito, el 6 de noviembre de 1984.

Sigo con la narración de los hechos (versión Iker Jiménez) que, según el divulgador de “misterios”, es “una de las más insólitas historias ufológicas”.

“Como cada jornada, se disponían a pasar la noche (los testigos) en su amplio caserío...” Como se puede leer en el recorte de prensa, los observadores residían en Vitoria y tenían una casa de campo en Audikana. Por lo tanto, se supone que iban allí a pasar los fines de semana.

La familia vitoriana llegó a su casa rural “sin prestar mucha atención al pequeño foco amarillo que había aparecido junto a unos matorrales lejanos...” (Pág. 234). (El resaltado es mío). Dato inexacto el de Jiménez. Según el testigo, la luz, que era de color blanco, apareció en el horizonte, sobre el monte Aratz.

“...Al fijar su mirada en la ventana del primer piso del caserón,(?) comprobaron cómo el foco se había acercado un poco más. Mediría –según declaró Patxi Uriarte en el lugar de los hechos a Iker Jiménez- unos cinco metros de diámetro y flotaba a un metro del suelo balanceándose lentamente.” (Pág. 235)

Jiménez añade que durante la cena se disiparon todas las dudas: “aquello era algo realmente extraño” “Las cinco personas comenzaron a sentir un nerviosismo creciente al observar cómo el objeto, de un fulgor tremendo, se colocaba en el llano que se extiende frente a la casa hasta detenerse en seco.” (Pág. 235)
Otro traspié para la colección. La fase principal del avistamiento (llamadas, acercamiento, alejamiento, etc.) ocurrió cuando la familia llegó a la casa y antes de entrar en ella, no durante la cena.

Ahora vienen las llamadas al ovni, en euskera, del cabeza de familia: “Los niños Igor y Patxi le secundaron” (Pág. 237). Para ser exactos, los que gritaron al ovni fueron el padre y su hijo Igor, los demás entraron en casa. El niño Patxi se lo saca Jiménez de la manga porque los hijos, que son tres, se llaman Igor, Ivan e Iker. Al acercarse el ovni, la esposa de Patxi gritó ¡Ez mesedez¡ y el objeto frenó su trayectoria.

“Después, en un visto y no visto se esfumó acelerando hacia el cielo hasta desaparecer.” (Pág. 237) Aquí hay también otra seria discordancia. El ovni, cuando se acercó a los testigos, se desplazó siempre en línea recta y luego, cuando se alejó, volvió al punto de partida (el horizonte) de la misma forma.

Y para rematar la faena: “Este sensacional incidente coincidió con una oleada sin precedentes sobre las inmediaciones de Vitoria, la capital alavesa. Los ovnis fueron observados desde los primeros días de octubre, coincidiendo con apagones en localidades como Ali...” (Pág. 237) (El resaltado es mío)

La oleada “sin precedentes” sobre Álava aconteció a mediados del mes de septiembre. Para comprobarlo, es suficiente con mirar la prensa de la época. A continuación una pequeña muestra.

Seguidamente, pueden leer el relato del caso publicado en Enigmas (año V/ nº 2, febrero de 1999, Pág. 90), en un artículo de Iker Jiménez y Lorenzo Fernández, dentro del trabajo: 50 años de OVNIS en España. Esta versión es idéntica a la publicada en Encuentros...
Como he comentado al principio, tengo información amplia del caso (y por escrito, para que no haya dudas) proporcionada por Patxi Uriarte Arcauz, el día 6 de noviembre de 1984. Por lo tanto, se puede comprobar si coincide con lo que ha publicado el señor Jiménez.

La observación, según el testimonio ofrecido por el cabeza de familia, comenzó cuando vieron un resplandor en el horizonte tras el monte Aratz. Luego, la luz que producía ese resplandor se situó sobre el citado monte: “Parado una vez de ponerse algo por encima del horizonte que lo hizo verticalmente.” (P.U.) La luz tenía un cierto parecido a una bota de vino. Tenía un tamaño aparente algo inferior a la Luna llena, con bordes confusos y de color blanco. “Se nos acercó en dos ocasiones en línea recta hacia nosotros haciendo muy pequeños zig-zag y se alejó quedándose en el punto de partida.”

Las distancias estimadas por el observador son: unos 12 Km cuando la luz estaba en el horizonte y 2 km cuando se acercó. En la máxima aproximación, era un círculo luminoso de unos 3 metros de diámetro situado a unos 30 metros de altura. La velocidad acercamiento-alejamiento fue muy rápida y el ovni no emitía sonido alguno. El incidente se desarrolló cuando los testigos llegaron a su propiedad y salían del coche para entrar en la casa.

A continuación pueden leer el relato del caso, escrito por Patxi Uriarte con su puño y letra.

Como pueden observar, cualquier coincidencia de los datos del señor Jiménez con los del testigo es pura casualidad. Todas estas discrepancias y errores pueden ser comprensibles debido a la tierna edad que tenía el citado autor cuando realizó la encuesta.

Pero, ¿Qué vieron los observadores? En la citada noche de ovnis, justo cuando se inició la observación, se produjo la salida de la Luna. El orto aconteció a las 22:47 horas locales (GMT+2) del sábado, 15 de septiembre. A las 23:15 horas, el astro tenía unos 4º de altura y un azimut de 249º (ENE). Si se traza el citado azimut desde Audikana, se podrá comprobar que pasa por encima del monte Aratz, precisamente donde estaba ubicado el ovni. El mencionado monte está situado a unos 15 Km., en línea recta, de esta población.


Según el Centro Meteorológico del País Vasco, todo el día estuvo casi nublado. A las 18:00 TU (20:00 horas locales), última recogida de datos de la jornada, el cielo se encontraba cubierto 6/8 con cúmulos y estratocúmulos.


Las nubes dieron a nuestro satélite natural un aspecto extraño y provocaron una serie de ilusiones en los observadores. Al comienzo del avistamiento (hacia las 22:45 h), los testigos vieron un resplandor detrás del Aratz. En ese momento se produjo el orto lunar (22:47 h) que no era visible todavía por que las lomas del horizonte lo impedían. Cuando fue descubierto, el ovni tenía la forma de una bota de vino (Luna semioculta por las nubes). Luego, cuando las nubes fueron descubriendo al astro, aumentando su tamaño aparente, produjeron la típica ilusión de acercamiento en línea recta. Y a la inversa, cuando las nubes ocultaron a nuestro satélite, disminuyendo su tamaño aparente, crearon la ilusión de alejamiento.

Los datos que da el testigo sobre distancia y altura en el acercamiento del ovni, así como el tamaño del mismo, son estimaciones hechas a “ojo” y, por lo tanto, propensas al error. Además, no sabía qué estaba viendo, no conocía su tamaño real y no tenía referencias. Por otra parte, en la línea monte Aratz-Audikana hay numerosos pueblos y un supuesto fenómeno aéreo luminoso, volando tan cerca del suelo, no pasaría desapercibido. Sin embargo, aparte de la familia vitoriana nadie más informó de nada raro en el cielo, la citada noche, por la mencionada zona.

Este es otro ejemplo de cómo la forma de realizar una encuesta puede ser determinante para poder explicar o no un caso OVNI. En este incidente concreto si no llego a tener el testimonio escrito del testigo, hubiese sido imposible sacar algo en claro de la versión publicada por el periodista vitoriano. El caso habría permanecido, eternamente, como irresoluble y, por consiguiente, como muy misterioso e impresionante.


miércoles, 24 de septiembre de 2008

Una trayectoria imposible

La que realizó, al parecer, un misterioso objeto luminoso que fue visto en la ciudad de Oviedo en el año 1944. Por lo tanto, y ante tan sorprendente recorrido aéreo, el señor Jiménez incluye la observación en su lista de ovnis anteriores al año 1947.

Este es el relato que cuenta, el citado autor, en sus Ovnis antes de los ovnis:

Una tarde del mes de agosto de aquel año Luis Albisu, empleado de una entidad bancaria, observó entre las calles de Marqués de Teverga y Matemático Pedralles la súbita aparición de un objeto en forma de disco que volaba en posición vertical y muy próximo al tejado de algunas casas. Emitiendo una extraordinaria fluorescencia, el aparato parecía que se iba a estrellar contra uno de los edificios de la barriada pero, en el último momento, consiguió elevarse nuevamente y desaparecer del lugar en absoluto silencio...” (Encuentros... pág. 353) (el resaltado es mío)

La narración va acompañada de una fotografía donde se ha dibujado el ovni con forma de balón de rugby (¿no tenía forma de disco vertical?) siguiendo una trayectoria casi en ángulo recto. El pie de la foto explica lo siguiente:

“Foto 18.- Aquel artefacto hizo un giro imposible antes de perderse en los cielos...” (Pág. 353)

Pero resulta que la fuente original de este caso se puede consultar en una monografía del C.E.I.: Casuistica de los años 1900 a 1949 (Barcelona, noviembre de 1996, pp 74-77). En dicho trabajo se publica un cuestionario, rellenado por el observador en marzo de 1969, donde se detalla el avistamiento que nos ocupa en esta entrada. Leyendo el formulario, se puede comprobar que la versión de Jiménez omite un dato esencial y tiene varios elementos inexactos, uno de ellos fundamental para descubrir la naturaleza de lo observado.

La aparición del fenómeno celeste, según Luis Albisu, ocurrió en el verano de 1944 y a las 10 de la noche. Pero la trayectoria imposible del objeto, dato importante que hace que el caso parezca misterioso y sea calificado como un OVNI, no fue como la describe el señor Jiménez. Veamos lo que dice el observador sobre este punto:

“iba en línea recta y (ilegible) rasante, pasando a menos de ½ metro por encima del tejado de una casa...”

“fue recto, a la misma velocidad (mucha), impidiendo verlo durante más tiempo por la casa marcada con el nº 2.”

“Parecía que iba a chocar contra la casa pero no...”

O sea, que el fenómeno celeste se desplazó en línea recta ¡No hubo giros imposibles ni cambios de trayectoria!

Otro elemento primordial, que no cita el mencionado autor, es el tiempo que duró la observación. Según L. Albisu, éste fue: “de 1´´ a 2´´ (uno a dos segundos)

El objeto tampoco desapareció, como escribe Jiménez, perdiéndose en el cielo. El testigo dejó de verlo porque la casa nº 2 tapó su trayectoria. En el siguiente dibujo, realizado por Albisu y tomado de la monografía del C.E.I., puede verse la ubicación del observador y la trayectoria del cuerpo celeste.


El fenómeno, según Albisu, tenía forma de esfera o disco vertical, como la Luna, y era del mismo color y brillo que ésta. Tamaño aparente, algo superior al citado astro. Tamaño real, de 1 a 2 metros de diámetro. No dejaba estela, volaba a unos 30 metros de altura, de Este a Oeste, en silencio y su velocidad era rapidísima.

La descripción del cuerpo celeste tiene todas las características de la visión de un bólido espectacular. En estos casos, las estimaciones a “ojo” de distancias, alturas y tamaños suelen contener muchos errores y, por lo tanto, no son fiables. Por otra parte, la aparición de un meteoro espectacular a poca altura sobre el horizonte puede crear el efecto de vuelo rasante que parece rozar los tejados de las casas.

Conclusión: ¡otro bólido convertido en un OVNI por arte de birlibirloque!

lunes, 15 de septiembre de 2008

El "extraño" meteoro de 1903

Cuando un fenómeno celeste resulta llamativo o espectacular y además presenta, aparentemente, alguna rareza o diferencia con lo que se suele pensar que es lo normal, tiene todas las papeletas para ser incorporado a los listados de ovnis inexplicables.

Eso ha ocurrido con un bólido visto en Madrid en la noche del viernes, 16 de octubre de 1903. La llamativa observación suele ser descrita en libros, más bien poco críticos, sobre ovnis como una aparición aérea misteriosa. Por ejemplo, en el libro de Iker Jiménez: Encuentros la historia de los O.V.N.I. en España (Madrid, mayo 2000) y en la sección: Ovnis antes de los ovnis, aparece incluido el caso que, según el citado autor, dejó miles de claves que todavía nadie ha podido responder.

De una monografía del Centro de Estudios Interplanetarios, Casuística de los años 1900 a 1949 (Barcelona, noviembre de 1996), he obtenido el siguiente relato del avistamiento:


Esa misma narración fue publicada por el señor Jiménez en su mencionada obra y, por lo visto, la extrañeza que presentaba el fenómeno, que le ha convertido en un ovni visto antes de 1947, es (además de las diferencias que exhibía con las estrellas fugaces) su proximidad al suelo y su desaparición instantánea. Esto es lo que escribe el divulgador de “misterios”: “La proximidad al suelo y su repentina desaparición dejaron en el aire miles de claves que, casi un siglo después, nadie puede responder.” (Pág. 340) (El resaltado es mío)

Por lo general, la estimación a “ojo” de la altura a la que aparece un bólido suele ser errónea. Cuando el meteoro es muy brillante y espectacular, suele dar la impresión de estar mucho más bajo de lo que en realidad está. Sobre la desaparición instantánea no hay ningún misterio. Las estrellas fugaces y los bólidos se esfuman de repente.

En la prensa de la época podemos leer cuáles fueron las diferencias que este meteoro luminoso tenía con las estrellas fugaces: “Pero el fenómeno que anteanoche entre diez y cuarto y once y cuarto se observó en Madrid, fue en su aspecto muy diferente que el que las estrellas fugaces ordinariamente presentan...”

“¿Cómo explicar, entonces, que el meteoro de anteanoche describiese en el firmamento hacia la derecha de la estrella polar, una curva como un espira ó trozo de hélice?

¿Cómo explicar también que la estela luminosa que marcó su trayectoria, en lugar de ser casi instantánea, permaneciese visible por más de una hora?” (El Imparcial, domingo 18 de octubre de 1903)

Se han descrito meteoros con trayectorias curvas, sinuosas, onduladas y espirales. Las trayectorias curvas suelen ser las más comunes. Las sinuosas, onduladas y espirales son debidas a efectos de perspectiva y a ilusiones ópticas.

La persistencia de las estelas de los bólidos, por lo general suele ser de pocos segundos pero hay casos en los que éstas duran algunos minutos, a veces media hora y, en ocasiones, hasta más de una hora.

Por lo tanto, el bólido de Madrid, aparecido en 1903, no tiene nada de misterioso y no se trató de un OVNI, como algunos creen. Pero eso sí, fue un fenómeno celeste muy llamativo y espectacular.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El ataque a Fortaleza de Itaipú

Esta breve entrada está dedicada a un caso brasileño considerado como de alta credibilidad. Se trata del incidente de Fortaleza de Itaipú, ocurrido el 4 de noviembre de 1957, donde un OVNI produjo quemaduras a dos soldados. El relato de lo sucedido pueden leerlo en este sitio.



El desenlace de las pesquisas realizadas por el estudioso Edison Boaventura Júnior me ha parecido tan interesante e instructivo que no he podido evitar mencionarlo en esta bitácora. La investigación de Boaventura pueden verla aquí y aquí.

Estas cosas suelen ser habituales en el mundo de los ovnis, territorio donde el fraude campa a sus anchas, y casos que parecían irreductibles al final se descubren sus secretos y sale a relucir la inevitable realidad.

viernes, 22 de agosto de 2008

Una abducción con calzador

La revista Año Cero del mes de agosto publica un reportaje sobre ovnis, firmado por M. Requejo y M. Pedrero, titulado: OVNIS: terror en la carretera. En el citado artículo recogen una serie de avistamientos, producidos en las carreteras españolas, que, en mí opinión, merecerían un examen más detallado y sosegado para llegar a una conclusión más clara.

De las diversas observaciones escogidas por los citados autores, me llama la atención la inclusión del caso de Benalmadena (Málaga), acaecido el día 12 de agosto de 1996. La historia que se relata es, a mí juicio, tan peculiar que me sorprende que todavía se la siga considerando como un suceso extraño. El incidente también aparece, por increíble que parezca, en el catálogo de humanoides (caso nº 133) de Albert Rosales.

Como no encuentro en Internet un relato de la historia, hago un breve resumen de la misma. La noche del día 12 de agosto, J.R. Barrio, que se encontraba de vacaciones en la Costa del Sol, se dirigía hacia la ciudad mencionada anteriormente cuando se dio cuenta de que una luz le perseguía. La persecución duró varios kilómetros hasta que el ovni se le echó encima: “Entonces aquella nave se puso sobre mí vehículo y vi un montón de pequeñas esferas brillantes a mí alrededor. Una de ellas atravesó el cristal y entró en el automóvil. Pasó a unos quince o veinte centímetros de mí cara.”

Como el testigo llegó a Benalmadena hacia las cinco de la mañana, sugiere a los autores del artículo lo siguiente: “...lo que significa que durante varias horas existe un vacío en su memoria.”

Además, M. Pedrero en Contacto (Madrid, 2004), donde relata este mismo caso, se pregunta: “¿Sufrió Juan Ramón Barrio un episodio de abducción, es decir, un secuestro por parte de seres de otros mundos?” (Pág. 43)

A la mañana siguiente, Barrio descubrió en la carrocería del coche unas manchas que parecían hechas con cuatro dedos.

Pero resulta que este incidente ya lo contó M. Carballal en el año 1997. En Año Cero, año VIII, nº 07, publicó un articulo, Cazadores de ovnis, donde relata la historia. En dicha narración se dice lo mismo y aporta algunos datos más sobre el suceso. Según Carballal, el testigo se dirigía de Málaga a Benalmadena, comenzó a ver la luz hacia las nueve de la noche y llegó hacia las cinco de la mañana al hotel, ubicado en esta última ciudad. El autor del artículo escribe: “Permanecen escondidas en algún lugar de su memoria varias horas de tiempo, perdido inmediatamente después del insólito incidente, durante las cuales no supo dónde estuvo ni qué es lo que le pasó...”

A la mañana siguiente, J.R. Barrio fotografió las manchas del coche y cuando reveló la película: “...en una de las fotos se adivina, en el asiento que está detrás del conductor, una especie de cabeza grande con ojos almendrados.”

A continuación pongo un vídeo donde se muestra la versión del caso según el testigo. La grabación se emitió en Telecinco, en Expedientes X españoles, el 20 de agosto de 1998.




Según esta versión, el testigo se dirigía de Marbella a Benalmadena y la persecución y el acoso del ovni duró cincuenta minutos. Al parecer, y según se desprende de las imágenes, Barrio llegó al hotel a las 23:00 horas y no se menciona ningún tiempo perdido ni una posible abducción.

Pero todavía hay más. Como habrán podido ver los lectores en el susodicho vídeo, el testigo filmó un ovni el día 12 de agosto de 1996, a las 5:08 de la mañana. Grabación que, por cierto, se les olvidó mencionar a los autores de los dos artículos referidos más arriba.

Y para liar un poco más el incidente, resulta que en Enigmas año II nº 10 (1996), informando sobre este caso, se dice: “...el 11 de agosto, el político volvió a filmar el mismo objeto y días más tarde, un platillo volante, esta vez con muchas luces de colores, se situó sobre su coche.” (Pág. 6) (el resaltado es mío)

Aparte del galimatías de lugares, fechas y horas, que por lo visto suele ser frecuente en este tipo de encuestas, lo cierto es que en los anocheceres de esos días de agosto, el planeta Júpiter se encontraba en el cielo a poca altura sobre el horizonte y hacia el SSE. No hay datos suficientes para confirmarlo pero posiblemente, el citado astro es el ovni que “persiguió” a Barrio y la “estrella” que vio el conserje del hotel.

¿Y del resto de la aventura, que los autores citados al principio insinúan que puede tratarse de una abducción? Las pruebas que se presentan son las fotografías de unas manchas de dedos en la chapa de un coche y de una supuesta cara humanoide.

Las manchas hablan por sí solas. Sólo por curiosidad, ¿se tomaron muestras de las huellas para descartar una mano terrestre? Sobre la cara humanoide que algunos creen ver en la foto, pues es lo mismo que cuando miramos a las nubes y vemos caras. O sea, nada del otro mundo.

Y por último, quedan esas impresionantes imágenes, según el presentador de Expedientes X españoles, que grabó J.R. Barrio a las 5:08 de la mañana del día 12 de agosto. ¿A que les suena las citadas tomas? Es la típica grabación vídeo de un astro brillante. Casualmente, esa mañana Venus asomaba por el horizonte ENE. A las 5:08 horas locales, tenía una elevación de unos 11º y era visible a poca altura. Coincidiendo con la del ovni que, como se aprecia en el vídeo, se ve próximo a las casas.

En definitiva, si realmente hubo una perdida de tiempo, asunto que habría que documentar, pudieron ocurrir muchas otras cosas antes que una abducción. Por otra parte, resulta curioso que unos estudiosos experimentados mantengan todavía este caso, aparentemente, como insólito cuando tiene, como hemos visto, bastantes elementos dudosos y otros perfectamente explicables.

sábado, 16 de agosto de 2008

Una de las mejores evidencias

Así presentaba el ufólogo portugués Nuno Alves, en una lista de correos, una grabación de un presunto OVNI hecha en una planta petroquímica de Sines (Portugal), que al parecer se puso en alerta ante la presencia de una extraña luz sobre las instalaciones. El vídeo se tomó con una cámara de fotos digital. En este enlace se puede ver la grabación y un breve relato de lo acontecido.

A continuación, una pequeña ampliación de datos del suceso proporcionada por el propio Nuno Alves.

El incidente ocurrió el día 13 de septiembre del año 2004 y comenzó hacia las 5 de la mañana. Durante las dos horas que duró el avistamiento, la luz se desplazó hacia arriba y hacia la derecha. O sea, fue ascendiendo hacia el Oeste, al amanecer desapareció. La chimenea que se ve en la grabación tiene unos 100 metros de altura. En la imagen siguiente puede verse el punto desde donde se grabó el vídeo y el azimut del OVNI (apunta hacia los 300º), que era visible, por lo tanto, hacia el SE.


No hubo testigos independientes. Desde la ciudad de Sines, ubicada a unos cuatro kilómetros al Suroeste de la fábrica, ¡no se divisó el OVNI! Todos los observadores estaban situados dentro de la factoría. Ante la presencia de la misteriosa luz, la planta petroquímica, por lo visto, entró en alerta. A la pregunta: ¿Se comunicó el incidente a alguna autoridad? La respuesta fue: “La única autoridad de la cual fue informada de esta situación fue la APOVNI entidad que investiga el fenómeno ovni en Portugal.”

Según los datos disponibles, el estímulo más probable que provocó la observación fue la radiante Sirius. A las 5:00 horas (GMT+1) del citado día, la estrella más brillante del cielo nocturno tenía un azimut (origen el Sur) de 303º 47´ (ubicado hacia el SE) y una altura sobre el horizonte de 13º 10´. Por lo tanto, al astro ocupaba la misma posición, en el cielo, que el ovni.



A primera vista, ya se evidencia que el azimut de la estrella es el mismo que el del OVNI (303º). Para verlo más gráficamente, he trazado en un mapa del lugar el mencionado azimut de Sirius. En la imagen de satélite, que incluyo en la entrada, se puede ver que la coincidencia con el gráfico de Nuno es notoria. La altura aparente de la misteriosa luz y de la brillante estrella también son coincidentes. La chimenea tiene unos 100 metros de altura y la distancia cámara-chimenea es de unos 400 metros, haciendo un cálculo sencillo: tg a = 100/400 = 0.25 nos da una altura de 14º. En la grabación de vídeo, se puede ver que el ovni está algo más bajo que la punta de la chimenea, con lo cual, la concordancia es manifiesta.




Cuando Sirius está cerca del horizonte puede crear la ilusión (como ha ocurrido en numerosas ocasiones) de que se trata de un tráfico cercano pero al estar, aparentemente, inmóvil en el cielo, desconcierta a los observadores. Durante las dos horas que duró la observación, la “extraña” luz fue desplazándose, lentamente, hacia el Oeste. Al amanecer, hacia las siete de la mañana, el “ovni” desapareció, como suele ser normal en los astros cuando se hace de día. Uno de los elementos que influyó en la confusión, a mí juicio, fue la gran nitidez atmosférica que había esa madrugada, tal y como se indica en el reportaje de la observación.

A continuación, una breve grabación de la estrella Sirius para comparar con el “ovni” de Sines.



En la citada madrugada de ovnis también estaba en el cielo el planeta Venus, ubicado hacia el ENE y a una altura similar a la de Sirius. En principio, me extrañaba que el citado planeta, mucho más brillante que la estrella, no hubiese llamado la atención de los observadores. La explicación parece estar en esta imagen del Meteosat: La entrada, en la península, de un frente nuboso por el NO. Probablemente, las nubes taparon a Venus. Sin embargo, mirando hacia el SE el cielo estaba despejado y, por lo tanto, Sirius visible y llamativa con sus destellos multicolores.

viernes, 8 de agosto de 2008

Una persecución inquietante

En esta entrada, muestro el típico acoso de un OVNI a unos asustados testigos que viajan en coche. El misterioso objeto impresionó de tal forma a un matrimonio molinés, que tuvo que interrumpir el viaje y dar media vuelta. El suceso se publicó en Nueva Alcarria, el 5 de diciembre de 1986.



El incidente se relata, también, en este sitio y tuvo lugar en la noche del 27 de noviembre de 1986, en la N-211, entre Alcolea del Pinar y el cruce de Luzón (Guadalajara).

Como se puede ver en una mapa de la zona, la carretera en el tramo final del avistamiento (desde el cruce de Anguita hasta el de Luzón) tiene una orientación Oeste-Este, por lo tanto, los observadores tenían el Este de frente. Hacia las once de la noche (en la información disponible no se especifica la hora) la estrella más brillante del cielo nocturno estaba asomando por el horizonte, y los testigos la tenían casi de frente, un poco a la derecha. La breve descripción que se da del ovni, sobre todo los destellos rojos, azules y amarillos, delata a Sirius. Además, el citado astro no pasaría desapercibido. A la poca altura que estaba en ese momento y lanzando sus característicos destellos multicolores, sería, sin duda, muy llamativo.



A las 23:00 horas locales, la brillante estrella era visible hacia el ESE y tenia una altura de 5º 37’. Los movimientos y la persecución del “ovni” son ilusiones creadas por el desplazamiento de los testigos, que iban en coche.




A pesar de la poca información que hay del caso, el estímulo más probable, que confundió e impresionó a los observadores, es Sirius.

Cualquiera que observe esta preciosa estrella en una noche con buena visibilidad, sobre todo cuando está cerca del horizonte, comprobará su atrayente centelleo.

jueves, 31 de julio de 2008

Mucho entusiasmo para tan poca cosa

Resulta llamativa la reacción que puede provocar, en un grupo de personas, la aparición en el cielo de una lucecita fugaz. La expresión de admiración y asombro se puede ver (más bien, oír) en este vídeo tomado en una alerta ovni celebrada en Santa Pola (Alicante), el día 28 de junio de 2008, donde se logró una breve grabación de un punto luminoso (se supone que era un ovni para los presentes) y que por lo que se oye en el susodicho vídeo, dejó maravillada a la concurrencia. En el grupo estaba Luis José Grifol que, antes de la citada filmación, “pidió una manifestación cerca del planeta Júpiter”.

El mes de junio suele estar muy concurrido de meteoros, sobre todo si miramos hacia el Sur. Especialmente, hay un par de radiantes meteóricas en la constelación de Sagitario, Rho y Lambda Sagitáridas (precisamente, cerca de Júpiter el día 28), cuyos máximos son el día 27 de junio y el 1 de julio.

Por esas fechas también se consiguieron otras imágenes de esas “misteriosas” luces fugaces. Por ejemplo esta fotografía, que fue tomada, también, desde Alicante el día 21.

Por último, sería importante consignar, en las fotografías y vídeos de este tipo, como mínimo la fecha y hora de la toma. Son datos muy útiles para los posteriores estudios y análisis que se quieran realizar.

viernes, 25 de julio de 2008

El primer OVNI observado en el mundo

En este vídeo informan del primer avistamiento ovni ocurrido en nuestro planeta. El suceso se publicó en El Constituyente de Copiapó (Chile), el 14 de noviembre de 1868. La noticia es esta:

“OCURRENCIAS
Lluvia de estrellas.- Acaba de tener lugar la lluvia de estrellas o bólidos que de algunos años a esta parte viene observándose en la noche del 13 al 14 de noviembre. Una casualidad nos puso en actitud de testificar la existencia de tal fenómeno en esta latitud y de recrearnos en la contemplación de ese precioso fuego de artificio encendido por la naturaleza, cuya explicación escapa todavía a las investigaciones de la ciencia.”


Más que la visión de un ovni, parece una referencia antigua de una lluvia de estrellas fugaces. Lo que describe la noticia de prensa es, probablemente, la conocida lluvia de meteoros de las Leónidas, cuyo máximo suele ser hacia el 17 de noviembre. La verdad es, que hace falta mucha imaginación para atribuir el fascinante evento a una aparición de ovnis.


Por otra parte, en España hay registrados un par de casos (etiquetados actualmente como apariciones de ovnis) acaecidos unos cuantos años antes que el de Copiapó. El primero aconteció en Campo de Criptana (Ciudad Real), el día 14 de febrero de 1826 y el segundo, en la localidad de Villaviciosa de Odón (Madrid), el 16 de mayo de 1851. Los dos avistamientos, que en su época fueron muy llamativos, tienen una explicación natural.

miércoles, 23 de julio de 2008

Otro avistamiento de Sirius

En esta ocasión, la observación se produjo en las proximidades de Casas de Ves (Albacete), el sábado 25 de marzo del año 2000 hacia las 23:30 horas locales. La información se publicó en Enigmas Express, el mes de julio de 2000.


En principio, los observadores toman a la “extraña” luz por una estrella pero luego descartan esa posibilidad. Sin embargo, la descripción y el comportamiento del “foco de luz artificial” son compatibles con un astro: Punto luminoso inmóvil cerca del horizonte y ubicado hacia el noreste (sic).

La dirección mencionada parece ser inexacta, ya que, en el plano realizado por el autor del artículo se puede ver a los testigos en las cercanías de Casas de Ves, después de haber pasado la población de Canto Blanco (comarcal 3207). Por lo tanto, los observadores y la carretera (como se puede apreciar en un mapa de la zona) miraban hacia el Suroeste, con lo cual, esa era la orientación aproximada que tenía el “ovni”.


A las 23:30 horas locales de la mencionada fecha, la brillante Sirius se encontraba en la posición del ovni. A la citada hora tenía un azimut de 56º (ubicado hacia el Suroeste) y una altura de 12º, cerca del horizonte y de su ocaso.

Prácticamente, tenían a la citada estrella frente a ellos, la veían por el parabrisas. La desaparición repentina de la “misteriosa” luz pudo ser debida al entrar los testigos en una curva hacia la derecha (ver mapa), el astro se “desplazó” aparentemente hacia la izquierda desapareciendo de la vista de los observadores. También pudo “desaparecer” tapada por probables nubes dispersas.

miércoles, 16 de julio de 2008

Cuando Sirius se muestra como un OVNI

Sirius, principal de la constelación de Canis Major, es la estrella más brillante del cielo nocturno y suele ser muy llamativa, sobre todo cuando hay buena nitidez atmosférica y está cerca del horizonte. El citado astro, gracias a su brillantez y centelleos multicolores, ha provocado numerosas observaciones ovni a lo largo de la historia ufológica.

En varias entradas mostraré algunos ejemplos, unos sencillos y otros más elaborados, donde se descubre al citado astro como el causante de esos avistamientos. El caso que expongo a continuación se publicó en El Diario Vasco el jueves, 16 de abril de 1987.


A pesar de que la información es escueta, hay suficientes datos para una identificación segura. En el momento de la observación el cielo estaba despejado y en la dirección indicada por el observador, a poca altura sobre el horizonte, estaba Sirius con sus clásicos y llamativos destellos.


Monte Ulía visto desde Ondarreta


En la mencionada noche (15 de abril de 1987) a las 23:15 horas locales (GMT+2), el citado astro se encontraba ubicado hacia el Suroeste (azimut, 56º 27’. Origen del azimut el Sur) y cerca de su ocaso (altura, 9º 17’), coincidiendo con la posición del ovni.

viernes, 11 de julio de 2008

Un OVNI sobre Bedarona (Vizcaya)

El día 4 de agosto de 1978, viernes, se observó un objeto volador, de tamaño considerable y con forma de disco, cerca de la localidad de Bedarona. En esta ocasión, el avistamiento se produjo a plena luz del día (a las cinco de la tarde) por lo que, en principio, parece difícil una confusión como las que se producen durante la noche. La Gaceta del Norte publicó la siguiente nota, el día 17 de agosto:


Gracias a la información que me facilitó el observador en su día (en septiembre de 1978), el caso dispone de más datos que pueden ser esclarecedores y que los enumero a continuación. Sólo hubo un testigo que estaba parado, con su automóvil, en la carretera de Ispaster a Bedarona, cerca de esta última localidad. En el momento de la observación se encontraba “pensando y oyendo música”. Datos climatológicos: nuboso y lluvioso.

La apariencia del objeto era transparente con bordes claramente definidos y de color blanco brillante fijo. No emitía sonido y tenía un tamaño aparente algo menor que una luna llena.


El objeto estaba allí cuando lo descubrió el observador. Se mantenía quieto y lo vio durante una hora, desde las 17:00 hasta las 18:00 horas locales. El testigo indica que el ovni estaba a unos 60º de altura sobre el horizonte y que no pudo determinar su tamaño real. Desapareció tapado por nubes más bajas. En un croquis de la zona, el testigo ubica el disco hacia el Oeste y señala que: “el objeto estaba en la vertical del Sol, aproximadamente”.


Información ofrecida por el Servicio Meteorológico del País Vasco (datos del aeropuerto de Sondika) para el día 4 de agosto de 1978 a las 18:00 horas TU (20:00 horas locales): 6/8 de cielo cubierto. 5/8 de cúmulos y estratocúmulos y otra capa de altocúmulos. Dirección del viento: ONO, velocidad: 11 km/h, temperatura: 21.4º y humedad: 59%.

A continuación expongo la explicación más probable del avistamiento. Aunque no es un estímulo muy habitual, se ajusta perfectamente con los datos disponibles. En principio, llama la atención que un “disco volador” con semejante tamaño aparente (algo menor que una luna llena) e inmóvil durante una hora en el cielo, a plena luz del día, sólo sea visto por una persona. Este detalle puede parecer intrascendente pero resulta sospechoso y hace pensar, entre otras cosas, en una confusión.

A mí juicio, el estímulo que provocó la observación fue el Sol. Las nubes actuaron de filtro y dejaron ver un disco blanco que no hacía daño a la vista. Todos los datos son coincidentes con esta explicación: Forma, tamaño aparente, color, inmovilidad, ausencia de sonido, aparición y desaparición, ubicación del ovni en el cielo, etc. Sobre este último punto, y como se puede ver en el croquis realizado por el observador, el ovni estaba ubicado hacia el Oeste y en la vertical del sol aproximadamente.


Como se aprecia en la fotografía, en ocasiones, el Sol puede ser visto como un disco blanco, que no hace daño a los ojos, gracias a las nubes. A las 17:30 horas locales (GMT+2), el astro rey tenía un azimut de 73º (situado cerca del Oeste) y 42º de altura.


Parece increíble una confusión de ese calibre pero, en este caso, todo apunta en esa dirección. En mí opinión, influyeron especialmente en el error, o en la ilusión, las creencias del observador sobre el tema y el contexto en el que ocurrió: una intensa oleada ovni mediática.